viernes, 19 de abril de 2019

¿Desaparecen tus problemas cuando practicas relajación?

Como ya te imaginarás, NO. La vida a tu alrededor sigue teniendo los mismos asuntos que te preocupan, te entristecen, o te irritan.
Pero lo que sí cambia es tu manera de percibirlo, y eso hace que cambie tu manera de vivirlo con mayor o menor sufrimiento. Porque en realidad, no existen asuntos irritantes, tristes o preocupantes en sí, sino que es nuestra forma de verlos lo que les pone esa etiqueta, y nuestra forma de percibirlos lo que los hace abrumadores o insignificantes.

Y aquí sí hay una diferencia entre practicar y no hacerlo. Porque cuando practicamos relajación física y mental (o cualquier práctica en la que nos conectamos con nosotros mismos), y nos permitimos esa pequeña atención a nuestro descanso, y a nuestra interiorización; entonces aparece esa manera de ver las cosas como desde una mayor distancia, con una perspectiva más desapegada de los problemas, que nos hace sentir menos vulnerables, y nos permite manejarlos o soportarlos mejor.

Así que, los problemas siguen siendo los mismos, no desaparecen,  pero resultan menos abrumadores, inquietantes o invasivos.