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viernes, 8 de junio de 2018

¿Quién tiene el poder de elegir?

Foto: Mayte Madariaga
Sobre la lluvia, como sobre todo, se pueden tener distintos puntos de vista. Hay a quien esta lluvia de 8 de junio le produce melancolía (qué día tan triste), hay a quien le irrita (es que a estas alturas ya deberíamos estar en las piscinas), hay a quien le preocupa (es que el cambio climático ya está aquí).
Pero también hay quien se alegra (este verano no habrá sequía), quien se siente energizado (este aire limpio es una maravilla), quien se siente confortable (me encanta estar en casa calentito y ver la lluvia fuera)…
La lluvia no produce ninguna de estas cosas, ni melancolía, ni rabia; ni preocupación ni alegría, ni sensación de energía ni de confort.
Sólo esas frases que nos decimos tienen el poder de hacernos sentir de esas distintas maneras. Pero… ¿Quién tiene el poder de elegir qué frases nos decimos?



miércoles, 20 de septiembre de 2017

Dicen que el tren no pasa dos veces

Dicen que el tren no pasa dos veces, que hay que esta atento para no perder las oportunidades.
Yo creo que no es verdad, están pasando trenes constantemente, solo hay que abrir la mirada para verlos. Hay trenes en todas direcciones. Esperar siempre el mismo es lo que puede hacernos perder oportunidades.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Cristales de colores

Percibimos todo a través de nuestros filtros personales, como unas gafas que colorean la realidad en función de cómo estemos en cada momento. Ese velo tiene que ver solo con cómo procesamos lo que nos encontramos en la vida, y no con la realidad existente.
Se puede aprender a mirar desde otras perspectivas y darse cuenta de que muchas veces la causa de nuestro malestar está en la forma de mirar más que en lo que miramos. En la actitud con la escuchamos más que en lo que suena, en la forma en que nos enfrentamos más que en lo que hay frente a nosotros.
Descubre nuevas formas de mirar, entender, sentir, que te den una perspectiva más amplia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

Desde mayor altura se disfrutan mejores vistas

A veces nos quedamos anclados en los pesares del pasado, recreando un estado anímico que no nos beneficia y nos enganchamos en los mismos recuerdos una y otra vez. Recordamos las mismas afrentas, nos enfadamos una vez más por lo mismo que ya nos habíamos enfadado.
Imagina que pudieras deshacerte de todo aquello que te amarra a ese recuerdo y te impide volar más alto.
Suelta cada uno de esos pesares y empieza a mirar desde más alto para disfrutar de mejores vistas.

martes, 18 de octubre de 2016

Una única realidad, muchas formas distintas de mirarla

¿Por qué frente a las mismas circunstancias las personas reaccionamos de distinta manera? Quizá conozcas alguien que sufre tristeza, ansiedad, o preocupación con mucha frecuencia, sin atravesar grandes tragedias en términos objetivos, mientras que otros pasan por circunstancias verdaderamente difíciles con serenidad e incluso optimismo.
¿Como lo hacen unos y otros? La manera en la que miramos nuestra realidad, lo que nos contamos sobre ella, cómo la interpretamos, es la verdadera causa de nuestro estado de ánimo.
La buena noticia es que todos podemos aprender de aquellos que piensan de maneras que les dañan menos. Es cuestión de entrenamiento, de aprender a sustituir los itinerarios de nuestros pensamientos que se han convertido en automatismos, por otros que nos hagan más felices y que con el tiempo también se convertirán en automáticos. 

lunes, 29 de febrero de 2016

¿Por qué pensamos casi siempre en lo peor?

Pues parece ser que nuestra tendencia a fijarnos en lo negativo es un rasgo evolutivo consecuencia de nuestro recorrido hasta nuestros días como supervivientes de un mundo lleno de amenazas que nuestro sistema de supervivencia ha tenido que aprender a detectar y enfrentarse. 



Es decir, somos descendientes de aquellos que antes de instalarse en una nueva cueva acechaban la entrada con paciencia, para asegurarse de que no estaba habitada por un depredador, o que durante el verano recogían y guardaban semillas, frutos o carne seca en previsión para el invierno...Aquellos que no se “pre-ocuparon” de asegurarse su propia subsistencia para el invierno, cuando la caza era difícil y no había frutos que recoger, o los que no se anticiparon a protegerse de la posible visita de un depredador,  tuvieron menos probabilidad de vivir lo suficiente como para reproducirse y cuidar de su progenie. 
 Los más miedosos, los más preocupadizos, los más previsores fueron los que tuvieron más posibilidades de sobrevivir...

Así que no podemos extrañarnos de que en nuestra manera de enfrentarnos a la vida, haya siempre ese filtro, esa búsqueda de las posibles amenazas que se esconden, y cuya detección nos permite estar prevenidos.

sábado, 1 de marzo de 2014

Rebobino si, y ¿una vez detectado?


Continúo con la idea de rebobinar que planteé en el post anterior: Si en ese rebobinado detectamos qué pensamiento molesto ha tenido lugar, probablemente habremos determinado la causa de ese malestar físico.
 Después queda la tarea de re-elaborar ese pensamiento molesto, probablemente automático, que emerge con asiduidad como consecuencia de haber hecho muchas veces el mismo recorrido.

A veces es tan sencillo como crear otro pensamiento alternativo, quizá con un punto de vista más positivo, más comprensivo, o más compasivo, con los otros o con uno mismo. Un camino nuevo para ser recorrido cada vez que aparece el estímulo. Es como salirnos del sendero que quizá empezó como una rodera creada bajo la lluvia y  que a base de pasar y pasar por él se ha ido consolidando, y crear un nuevo camino por un lugar que nos guste más, un recorrido que podemos elegir. ¿Qué tal atravesando un prado verde?
Cuanto más transitemos este nuevo recorrido, más cómodo y fácil nos resultará hacerlo, y el antiguo camino comenzará a verdear, poblándose de vegetación, hasta que quede tan borrado que sea imposible distinguir dónde estaba.

viernes, 31 de enero de 2014

Escoger correctamente nuestros pensamientos

Escoger correctamente nuestros  pensamientos nos ahorraría bastantes problemas de salud
Sabemos que son nuestros pensamientos los que desencadenan nuestra respuesta al estrés. Si fuéramos capaces de controlar éstos desde un plano superior, más racional, nos evitaríamos buena parte de las desagradables consecuencias que el estrés tiene para nuestro organismo.

Fritz Perls, médico neuropsiquiatra y psicoanalista y creador, junto con su esposa, Laura Posner, de la Terapia Gestalt  enunció lo que se conoce como la Ley de Pearls , nos da una idea de cómo empezar a ser más racional a la hora de elegir en qué tipo de pensamientos empleamos nuestras energías.

El 40% por 100 de las cosas que nos preocupan no llegarán a ocurrir nunca;

El 30% por 100 ha ocurrido ya, por lo que no tiene sentido preocuparse;

El 12% por 100 están relacionadas con problemas de salud inexistentes;

El 10% por 100 cosas irrelevantes

El 4% cosas importantes pero que no puedo controlar

El 4% cosas importantes que sí puedo controlar




Sólo el 4% de nuestros pensamientos podrían justificarse desde el punto de vista práctico, ya que es sólo en el caso de estos cuatro de cada cien asuntos, donde pensar tiene como finalidad buscar soluciones o mejorar situaciones.




martes, 13 de agosto de 2013

Sonreir cada día

Os propongo un experimento: Cerrad los ojos y sonreíd durante unos 10 ó15 segundos.¿No notáis un ligero soplo de alegría, como un tenue rayito de sol en vuestro interior?
Sonreír nos produce felicidad. Ese simple gesto que mueve al parecer 15 músculos, (pocos si comparamos con los 40 que se necesitan para fruncir el ceño), mueve también la secreción de endorfinas en nuestro cerebro,  sustancias que nos producen sensación de felicidad, y es tan inocente nuestro cerebro, que aunque sólo hagamos el gesto, esto es suficiente para disparar esa respuesta.

Richard Wiseman, psicólogo de la Universidad de Hertfordshire, nos sugiere un truco para sonreir aunque no tengamos ganas: Sujetar un lápiz con los dientes, de manera que así obligas a tu cara a componer un gesto parecido a la sonrisa, y eso es suficiente para promover esa sensación de alegría.
A veces tu alegría es la causa de tu sonrisa, pero a veces tu sonrisa puede ser la causa de tu alegría (Thich Nhat Hanh)
Os dejo aqui un clip de Redes en el que Wiseman trata sobre esto y algunas cosas más relacionadas con nuestras actitudes corporales y sobre cómo éstas influyen en nuestro estado de ánimo.

martes, 12 de febrero de 2013

En la línea de la inversión de esfuerzos...

Os propongo aquí este pequeño clip que está en la línea de lo que os hablaba en el post anterior:
Perseverar es clave 
para cumplir objetivos

domingo, 9 de diciembre de 2012

Nuestra película



Debería estar claro que no son los acontecimientos exteriores los que marcan el color de nuestra vida. Somos nosotros los que, al procesar el exterior, nos estresamos, entristecemos, y  encolerizamos o nos alegramos, nos sentimos dichosos o afortunados, y esto la hacemos  contándonos la película de determinada manera.
 Entender esto es imprescindible para poder ser dueño de la propia vida.
Decía Epicteto de Frigia “Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas”, y es cierto, es nuestro filtro mental el que nos hace ver la vida como cielo o infierno. Si no fuera así, circunstancias semejantes en dos sujetos distintos darían lugar a estados de felicidad semejantes en esos sujetos, y sabemos que no es así. ¿Queréis un ejemplo?
¿Qué significa un cubo de agua para cualquiera de nosotros, occidentales que contamos con una red de suministro  de agua en nuestras casas? ¿Qué nivel de felicidad nos produce? Casi nos sonreímos al intentar sopesar qué nivel de felicidad nos produce, como si la palabra felicidad quedara demasiado grande para un triste cubo de agua.
¿Qué significado tiene ese mismo cubo en una familia etíope, en la que cada mañana una de las tareas principales es caminar una media de 5 km para traer agua?
No es el cubo de agua en sí lo que produce felicidad o indiferencia, del mismo modo que no es la escasez o abundancia de riquezas lo que produce la infelicidad o la dicha, y no es la muerte en sí lo que produce tristeza.
Cada una de nuestras emociones es producto de nuestra propia interpretación de los hechos, que su vez viene influida por nuestras vivencias, nuestras creencias, y nuestra educación. Si somos conscientes de ello también somos dueños, somos directores de nuestra película, podemos elegir si queremos comedia o drama, si queremos vivir con ligereza, o con sentido trágico. Disfrutarla o sufrirla.